Geografía Física, Humana y Económica.

Cabrales está situado en el Oriente de Asturias. Limita al norte con el concejo de Llanes, al Sur con Liébana (Cantabria) y Valdeón (León), al este con Peñamellera Alta y al Oeste con Onís. Tiene una extensión de 238,29 km; y está comprendido entre los 43° 10’ 42" y 43° 21’ 50" de latitud norte y los 1° 1’ 55 " y 1° 15’ 14" de longitud Oeste, respecto del meridiano de Madrid. Es un concejo definido por accidentes geográficos muy destacados. Por el norte, entre Llanes y Cabrales, se extiende la Sierra del Cuera, que tiene en la Peña Blanca (1.177 m) su cima más elevada. Al Sur cierran sus tierras las altas cumbres de los Picos de Europa, con elevaciones medias superiores a los 2.100 m, y picos tan destacados como los de Dobresengros (2.395 m), Los Cabrones (2.553 m), Torrecerredo (que con sus 2.648 m es el techo del concejo), Horcados Rojos (2.506 m), Tiro Navarro (2.601 m) y otros más. Al este, el macizo de ándara y el valle alto de Peñamellera. Por el oeste, el límite con Onis sigue de sur a norte los puertos de Ostón, la majada de Belluga, Vega de Batuda, Alto de la Molina, Hoyos de Alda y río de las Cabras.

Cabrales es un concejo eminentemente montañoso, con una bella e intrincada orografía, lo cual hace que sea calificado como la Suiza española. Toda su mitad sur está ocupada por el macizo de los Picos de Europa, mientras que al norte se alza la sierra de Cuera; entre ambas se sitúan las estrechas Vegas de los ríos Casaño y Cares, que Sólo excepcionalmente se ensanchan en la confluencia de ambos en Arenas. El 95% de su territorio tiene desniveles superiores al 20%, y casi la mitad tiene pendientes superiores al 50%. El emblemático Naranjo de Bulnes (2.519 m), todo un mito del alpinismo, presenta en su difícil y famosa cara oeste paredes verticales de más de 600 m de caída. Los contrastes son brutales en todo el territorio cabraliego, que Salta desde los 2.648 m del Torrecerredo, a los 120 m del Cares antes de entrar en el vecino concejo de Peñamellera. El río Cares, por su parte, discurre entre Cain (León) y el puente La jaya, cerca de Poncebos, por el impresionante desfiladero o garganta que lleva su nombre, un inmenso foso de dos mil metros de desnivel que escinde los macizos central y occidental de los Picos de Europa. Este macizo montañoso constituye un monumental bloque de caliza carbonífera levantado por la tectónica alpina, en el que la acción disolvente del agua sobre los carbonatos de la caliza ha dado lugar a uno de los más variados y singulares relieves cársticos (desfiladeros, simas, jous, llambrione...), acción erosiva a la que se unió durante el Cuaternario el efecto del glaciarismo. En la actualidad no existe ningún glaciar activo, pero hay varias zonas en las que las nieves no desaparecen en todo el año. El área montañosa del concejo recibe abundantes precipitaciones de agua y nieve, que llegan a superar los 2.000 mm anuales, durante unos 150 días al año. En las tierras bajas la precipitación media anual se reduce casi a la mitad.

Básicamente los ríos cabraliegos son cortos y torrenciales. Surcan el concejo encajonados en soberbias e impresionantes gargantas, siendo el más conocido e importante el río Cares, al que se unen como afluentes el río de Bulnes y el Duje, además de otros pequeños arroyos, hasta llegar a Arenas, donde se le agrega el río Casaño, segundo en importancia y caudal, que nace en términos de Gnís, recoge aguas del río Oscuro, de los arroyos de Mirón y Calabres, en Carreña se le suma el arroyo de la Ria, en Poo los de San julián, la Vaniella y Ridón y antes de unirse al citado Cares fluye en él el río Ribeles. El último padrón de 1996 registra en Cabrales una población de 2.393 personas, la más baja de este siglo, que alcanzó su máximo demográfico en 1930 con 5.617 almas. El descenso poblacional ha sido constante, pero singularmente acusado en la década de 1960 a 1970, en que perdió un tercio de sus efectivos. Los núcleos de población se sitúan por debajo de los 500 m de altitud, y sólo Bulnes y Tielve se hallan a mayor altura. El más poblado es Arenas, pueblo que en los últimos años se ha convertido en un importante centro turístico de la zona, con 797 habitantes, seguido de Carreña, la capital, con 339. El resto son Arangas, Poo, Asiego, Inguanzo, Berodia, Puertas, Pandiello, Ortiguero, La Salce, El Escobal, Canales, La Molina, Bulnes, Camarmeña, Tielve y Sotres. En el terreno eclesiástico los pueblos cabraliegos se distribuyen en las siguientes parroquias: Santa María de Llas de Arenas y su filial San Pablo de Arangas, Santa María Magdalena de Poo, San Andrés de Carreña y su filial San Miguel de Asiego, Santa María Magdalena de Berodia y su anexa Santa Cruz de Inguanzo, Santa Eulalia de Puertas (a la que pertenecen los pueblos de Pandiello y El Escobal), San Roque del Prado (a la que pertenece Ortiguero, La Salce, La Molina y Canales), San Martín de Bulnes y su hijuela, San Pedro de Camarmeña, San Cristóbal de Tielve y San Pedro de Sotres.

En el aspecto administrativo, Cabrales pertenece judicialmente a Llanes, mientras que en el ámbito religioso constituye un arciprestazgo, incluido en el arcedianato de Villaviciosa de la diócesis de Oviedo.

Como en muchos otros concejos asturianos, la ganadería es la principal fuente de actividad económica (el sector primario proporciona el 46,70% del empleo). El ganado vacuno es el más extendido, seguido por el cabrío y después el lanar. Antaño la producción agrícola era muy variada (maíz, habas, frutas, lino, cáñamo, escanda, hortalizas y sidra), pero ahora apenas si se ve sembrado alguno de esos productos, que se destinaban al consumo familiar, y sólo se cultiva la patata para autoabastecimiento. La mayor parte del suelo agrícola se destina a pastos.

El producto más arraigado y que más beneficios aporta es el quesu Cabrales, queso artesanal de pasta azul, que se produce durante todo el año, aunque sólo en primavera y verano se utilizan para su elaboración leches de cabra, oveja y vaca, el resto del año seemplea sólo leche de vaca. La fama de este queso viene de muchos siglos atrás; en una de las cartas dirigidas en 1799 a Antonio Ponz, cuenta el ilustre Jovellanos "se hacen a la verdad en Asturias muy ricos y regalados quesos, entre los cuales son señalados los de Caso y de Cabrales".

Varias son las ferias que celebraba y celebra el concejo. A principios de septiembre se celebraba una en el término de la Cruz de Errados; en Poo, la de Santa Cruz el 3 de mayo la de San Francisco el 4 de Octubre; en Carreña se hacen las del 8 de junio y 31 de agosto, y en Arenas la de San Ramón el 15 de marzo y la de San Félix el 20 de noviembre.

No tuvo Cabrales, hasta el presente siglo más industria que los molinos, batanes (pisas) y telares. La sociedad Electra de Viesgo comienza el salto de Camarmeña en 1916, instalando otra central eléctrica en Arenas en los años cincuenta. También funcionaba una mini central en Mildón y es aprovechado un molino en Arenas para tal fin, además de funcionar una pequeña central en Tielve.

El subsuelo de Cabrales es rico en minerales y ya fue explotado por los romanos, existiendo antiguas minas en los términos de Coprevidi y Somas, a cuyo fin construyeron la calzada de Caoro. En el siglo XVI se explotan varias minas en diversos pueblos cabraliegos (Ortiguero, Asiego, Arenas, Carreña, Poo, etc.) llegando incluso hasta este siglo, aunque en la actualidad es casi nula la actividad minera, si exceptuamos una cantera de piedra que se explota en Ortiguero. El sector industrial crea el 16,96% de los empleos, fundamentalmente en las ramas de electricidad y construcción y obras públicas. El sector servicios ocupa al 36,34% restante, habiendo experimentado un gran crecimiento el turismo, con una infraestructura hotelera y de otros servicios en fase de expansión.

Historia.

Bien conocidas son las referencias y vestigios de la época prehistórica en Cabrales, algunos de reciente descubrimiento, como las cuevas de jabiana, Colines, Los Canes, Tíu Llines, Covaciella, la del Bosque del Taranu, etc. que documentan, además de un valioso arte paleolítico, una secuencia Cultural cada vez más completa de los diversos periodos, desde el Paleolítico, pasando por el Neolítico (con numerosos restos y enterramientos en cuevas), hasta la Edad del Bronce que atestiguan las hachas y otros instrumentos hallados en Asiego.

Dícenos, a fines del siglo XVIII, el juez noble Francisco Antonio Fernández de Lamadrid que "por tradición y conjeturas no del todo despreciables, se tiene por fundador de dicho concejo [Cabrales] al Príncipe Astur cuando trajo robada de Fenicia la reina de Europa, sentando su residencia en este término, tomando por castillo muro o defensa (para librarse de las diligencias, que por hallarla hicieron los hermanos de esta reina) las precitadas Peñas de Europa, denominadas con el nombre de esta reina, de donde proviene el nombre de Escuderos que conservan los vecinos de Arenas, feligreses de Santa María de Llas, que se hallan situados al pie de la referida roca y le sirvieron de guarda, centinela y defensa". En 1801, y sobre este propósito, dice Juan Bernardo de Mier, "nada se sabe de sus moradores en tiempos antiguos y se ignora el origen de su nombre, Cabrales, como no se quiera conjeturar que hayan motivado semejante denominación lo accidentado del terreno y su aptitud para mantener cabras y la ocupación de sus primeros habitantes en el tráfico y comercio de esta especie de ganado". Los orgenomescos y vadinienses son señalados por Aureliano Fernández Guerra como antiguos pobladores del concejo.

Como término independiente aparece citado Cabrales por primera vez en un documento de 1188 suscrito por Alfonso IX. Algunos siglos después, aparece junto a otros concejos en la hermandad que, promovida por Diego Menéndez de Valdés, se reunió en el monasterio de Santa María de la Vega en 1367 para jurar fidelidad a Pedro l frente a las pretensiones de su hermano bastardo Enrique de Trastámara. Entre los nobles y leales conjurados a favor de la causa petrista se halló Alfonso Ruiz representando a Cabrales.

Algunos cabraliegos participaron en la conquista de México, como Diego de Colio, al lado de Hernán Cortés. juan Gonzalez de Arenas en 1540, tomó parte en la pacificación de la Nueva Galicia "con sus armas y a caballo". Pedro Guerra, misionero asaeteado por los indios en los primeros años del descubrimiento de América, y Gómez de Mestas, venerable religioso de la Orden de San Francisco en Puebla de los Angeles (México), donde falleció en 1627.

En 1657, Diego de Noriega y Posada obtiene un privilegio de Felipe IV por el que se exime de todas las alcabalas y derechos, las ventas de ganado en el concejo de Cabrales, siendo ratificada por sucesivos reyes.

El concejo de Cabrales era de realengo y sus representantes ocupaban en la junta General del Principado el asiento 29. Se elegían jueces 1° y 2°, ocho regidores síndicos, diputados y alcalde de la hermandad, todos del estado noble, nombrados anualmente por los vecinos, divididos en cuatro Cuartos o distritos, siendo cada uno de ellos el que con alternancia hacía la elección correspondiente. La familia González de Buerdo gozaba de un regimiento perpetuo por compra a Felipe IV y a finales del siglo XVI, la familia Bárcena tenía a perpetuidad el cargo de alférez mayor del concejo. El escudo que viene usando el Ayuntamiento es el siguiente: "En campo de sinople, un árbol de su color natural, surmontado de una cruz de oro con pedrería con las letras α y ω, al tronco y arrimadas dos cabras mirando a la siniestra a un oso de sable colocado sobre una roca".

La Troya es un documento satírico que permaneció semioculto desde su posible creación en el siglo XVIII, tanto por el agravio que suponía para los descendientes de los citados como "galloS" y para los propios pueblos y vecinos, que conocía con verdadero ojo psicológico su autor, siendo tal su percepción que resulta equiparable en no pocos aspectos a nuestra propia época.

Entre los hijos de C├»abrales que por su trayectoria humana figuran en la historia de sus pueblos, Cabría citar a Francisco Díaz Inguanzo, canónigo de la iglesia catedral de Oaxaca (Mexico); su sobrino Francisco Díaz Inguanzo, oidor honorario de la Audiencia de Santo Domingo y asesor general del gobierno de la isla de San Juan de Puerto Rico; Francisco Javier de Mier, abad de Llas, autor de un manuscrito descriptivo del concejo para el Diccionario geográfico de Martínez Marina; Juan Guerra Díaz, sacerdote y autor de varios libros, uno de ellos sobre la historia de Cabrales; los militares Juan María (coronel), Pablo (coronel), ángel (alférez), Leonardo, Francisco José y Ramón de Mier y Mestas (Capitán), y el teniente coronel Alfredo Fernández Huerdo; Anselmo de Caso Gómez, piedra angular del Ateneo Cabraliego y los entusiastas propagandistas de dicho centro Pedro Niembro Sierra y Basilio de Mestas Cangas; Antonio Pérez Mier, que costeó la traída de aguas al pueblo de Poo; Francisco Bueno de la Bárcena, fundador de la capilla de la Salud; Juan

Alonso Asiego y Ribera, a quien después del arzobispo Valdés, debe Asturias la fundación de la Universidad de Oviedo; Francisco Antonio Fernandez de Lamadrid, juez noble del concejo y autor de un manuscrito descriptivo del municipio por encargo del geógrafo López de Vargas; Pedro Alonso Díaz, marqués de Santa Cruz de Inguanzo; Ramón de Posada, oidor de Guatemala, alcalde del crimen en Lima y fiscal y ministro en la audiencia de Nueva España; el canónigo y escritor Fernando Prieto Mestasg Manuel Niembro de la Concha, escritor y cronista de Cabrales; Tomás Niembro González, bumorista; los generales Pedro de la Bárcena y Valdivieso y su hijo Pedro Alejandro de la Bárcena y Ponte; Ramón Rojo Alles, impulsor de la carretera general de Cabrales; Pedro Niembro Niembro, más conocido como Pedrín "el gaiteru de Pandiellu"; Ramón de Mier y Mier y Marcos de Mier y Campillo, ambos canónigos de Covadonga; Arsenio Lobeto Borbolla, "el gaiteru de Camarmeña"; Alfonso Martínez Pérez, máximo exponente del concejo en el aspecto montañero; juan Francisco Díaz Sánchez, benefactor de su pueblo natal, Tielve, y Santos Fernández de Bulnes, sacerdote, entre otros...

Arte y Cultura.

El patrimonio artístico de Cabrales se enriqueció en los últimos años con el descubrimiento de cuevas como las de Covaciella y El Bosque, que guardan muestras de un valioso e interesante arte paleolítico. Además de ellas, el patrimonio monumental esta representado por un amplio grupo de casas solariegas que conservan sus blasones nobiliarios, y otras no menos numerosas que aunque carentes de escudo son muy dignas y antiguas, y se hallan diseminadas a lo largo de los pueblos cabraliegos. Entre los más destacados desde el punto de vista artístico se encuentran los palacios del Navariegu, en Arangas, el del Mayorazu en Inguanzo y el de Cernuda o Palación en Poo, todos ellos con líneas muy clásicas, dentro del estilo renacentista, aunque cronológicamente sean ya del siglo XVII o incluso del XVIII. Otros ejemplos destacados son el de los Pérez de Bulnes (Poo), la casona del Santón y el Torrejón (Arenas), la Torre (Berodia), la casona de la Barcena (Carreña), palacio de La Corralada (Inguanzo) y muchos mas. Entre las construcciones religiosas destacan sobre todo la iglesia de Santa María de Llas, en Arenas, de un románico tardío, de transición al gótico, y la de Santa Cruz de Inguanzo, construida en el siglo XVIII en un estilo barroquizante, toda hecha de un sillar magníficamente labrado. Hay tambien otras iglesias y capillas que ostentan labras heraldicas y pinturas, de indudable interés.

Las principales fiestas de Cabrales son: San Pedro (Arangas, 1 de agosto), San juan y San Pedro, el 24 y 29 de junio (Arenas), el certamen del Quesu, último domingo de agosto (Arenas), Santa María Magdalena, 22 de julio (Poo), la Salud, segundo domingo de septiembre (Carreña), San Roque, 16 de agosto (Ortiguero y Asiego), San Antonio, 17 de enero (Inguanzo), Santa Maria Magdalena, 22 de julio (Berodia), Nuestra Señora de las Nieves, 5 de agosto (Puertas), Santo Tomás, 22 de septiembre (Pandiello), las Nieves, 5 de agosto (Bulnes), Santiago, el 25 de julio (Tielve), Nuestra Señora del Rosario, el 7 de octubre (Tielve), Nuestra Señora, el 8 de septiembre (Sotres) y San Ildefonso, el 23 de enero (El Escobal), siendo costumbre en los pueblos de Sotres, Tielve y Asiego, plantar la tradicional joguera.

Se pierde en el tiempo el origen y la antigüedad del famoso y típico baile del corri-corri, al que con diestro acierto define uno de sus más insignes directores, Anselmo de Caso Gómez en los siguientes versos:

"Es de suyo el Corri-Corri
tan sumamente anticuado
que no se sabe de nadie
que diga quien lo ha inventado,
antiguos son nuestros trajes,
antiguos los abalorios
y más antiguos aún
el tambor y los pandorios".

Los molinos y las pisas (batanes), que en otro tiempo fueron básicos en la economía Cabraliega, y aunque aún se conservan en buen número, aparecen en muchos casos en ruinas o semiderruidos. Los puentes antiguos que perduran son poco conocidos por el visitante, al haber quedado en zonas por las que apenas se acerca la vista al paso de automóviles o en caminos de otro tipo de tránsito, incluso es posible que algunos de estos sean desconocidos para no pocos cabraliegos.

Gastronomía.

Cabrales tiene montañas donde la caza es pasión y media vida; valles, allá en el fondo, donde el río -el mítico Cares- regala pesca; praderías y pastizales donde se forjan esas leches que manos expertas transforman en esos magníficos quesos que, ¡cómo no!, han de llamarse de Cabrales. La leche, las manos artesanas y esa contribución indispensable de la cueva, son los responsables de una calidad difícil de superar. Este queso Cabraliego, en opinión de Julio Camba, es el más logrado de todos los quesos azules españoles. Su olor característico, su sabor fuerte y cremoso, todo ese entorno de misterio que rodea a su maduración en la cueva, dan cuna y fama al producto.

Como todos los pueblos campesinos de montaña, Cabrales, asimismo, brinda una magnífica cocina de la caza y de la pesca, y la repostería tradicional de Asturias. En los finales de agosto, destina un festival a la exaltación de su queso.

Rutas.

Cabrales es un paraíso para los amantes de la montaña y el alpinismo, y un regalo de la naturaleza que se puede gozar desde múltiples lugares. El Naranjo de Bulnes y el desfiladero del Cares, con su senda, son dos citas montañeras y excursionistas que desbordan ampliamente el propio marco asturiano, alcanzando merecido renombre muy lejos de nuestras fronteras.

Las carreteras y comunicaciones son ya como las existentes en cualquier otro concejo de la montaña asturiana, siendo excepción un sólo pueblo que no tiene ningún tipo de acceso rodado, como es el caso de a Bulnes, al que se llega, bien a pie o con caballerías, que se suelen utilizar para el transporte de víveres por los lugareños. En la actualidad existe un funicular que enlaza los Llanos de Torbanes, cerca de Puente Poncebos, con Bulnes con lo que este pueblo ya dispone de acceso rodado.

Los hoteles, fondas y hospedajes particulares, así como un cámping existente suelen ser desbordados en el mes de agosto principalmente, mes en el que el turismo fluye de forma especial por toda la región cabraliega.

AUTOR: Vicente Fernández Posada